Una lágrima recorría la mejilla,
de aquella que esa noche fue tuya,
Y te entregó su calor;
prueba de secretos pensamientos
que ella no quería entender;
frases que salieron de tu boca,
encerrando entre cuatro paredes lo vivido,
condenando al olvido toda la maraña de experiencias.
Por dentro la corroía la desolación,
y otra lágrima, con mucha astucia,
resbalaba, mientras las demás solo esperaban turno;
mas en medio de la noche,
se quedaron ocultas en una sábana.
Sonrisa fingida y palabras de consuelo;
ya nada será como antes,
teñiste de negro la visión.
Me sujeto a tus reglas, dejo caer las mías,
luego,
recogeré los pedazos de esta corta ilusión...
Deja que me sumerja en las profundas aguas y vuele en lo alto del cielo.
PB
chora me liga????
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