Mi amor sabes? he conseguido el trabajo más lindo del mundo, excelente
clima laboral, puedo desarrollarme en mi campo porque me dan capacitaciones,
horario flexible, y lo que es mejor, una paga grandiosa! ya veras que tu algún
día conseguirás lo mismo y sabrás lo que se siente.
Sonríes, le felicitas muy animosamente, lo abrazas y celebran juntos su
mágico orgullo, pero en tu mente .... aparece (otra vez), primero frágilmente
luego se vuelve tangible, la idea de asesinarle y murmuras: mal%%@$$#%,
sin#@$#^#, Coj*&@%^@ (pero no te escucho, q pena); y luego a solas contigo
mismo, te preguntas, cuando empezó a nacer semejante idea, a la vez que le vas
dando forma y agregando detalles: un cuchillo... (muy sanguinario), pastillas... (difícil conseguir receta), tirarlo de las escaleras... (mmmm puede ser) y, situaciones como esas.
Todo empezó cuando el tuvo mejores cosas que tu, un viaje, vacaciones,
más dinero, un auto, lo que sea que tu solo vez en sueños; claro, él se encargo
de restregarte lo bonito y maravilloso que es, es su naturaleza, dicen;
entonces, quien nos puede culpar de la nuestra?
Obvio que lo quieres, le deseas lo mejor, sabes que esas cosas se pueden
compartir, pero en el fondo (superficialmente) de tu mente, tu quisieras ser el
protagonista de esa novela donde las cosas te salen bien y a tu gusto, en otras
palabras quieres robarle el zapato! con el respectivo puntapié al anterior
actor, pensando que tu aprovecharías mejor el papel. (ojo esto no altera la
relación en NAAAAAAAAAAAAAADA).
Luego de varios días de sincera envidia, te das cuenta que el mundo es
como es y no puedes cambiarlo, sobre todo cuando se cayó de las escaleras y se
partió un brazo, en esos momentos, y solo en esos momentos te das cuenta que
tienes todo lo que quieres y el todo lo que se merece.