viernes, 23 de marzo de 2012

MI VIDA: TU


Si cada vez que abriera los ojos, viera tu rostro,
la realidad se tornaría de colores,
tiñendo el mágico firmamento, pintando de multicolor la negrura.

Si al abrir los ojos te tuviese al lado,
escucharía un coro de ángeles, por lo que me quede de vida,
cantándome en sonetos los misterios del amor.

Si a mis despertares te pudiera tocar, al mismo cielo subiría,
deleitándome con el paisaje de estrellas, percibiendo con los pies descalzos,
la textura de las blandas nubes.

Si al abrir los ojos, mas no solo al abrirlos,
si al cerrarlos pudiera captar tu presencia,
todo mi mundo ilusorio se plasmaría,
dándole a mi existencia el toque que buscaba.

Al abrir los ojos y al cerrarlos, quiero sentirte, tenerte, abrazarte,
o dicho en una sola palabra: AMARTE



Deja que me sumerja en las profundas aguas y vuele en lo alto del cielo.
PB

NOCHE DE ORACION


Una noche mas, mi Dios, que ruego por un mañana en donde
él pueda rodearme el cuerpo con sus brazos,
deleitarme el alma con sus besos,
acurrucarme el corazón con sus dulces palabras.

Una noche más, mi Dios, que te pido que sus pensamientos al despertar
y en el transcurso del día, sean solo míos,
bajo la presión y el desasosiego del día rutinario.

Una noche más, que te imploro, Dios;
que seas su luz en la oscuridad de este mundo,
para que no se equivoque de camino
y retorne triunfante a mi encuentro.

Otra noche más, mi Dios,
te entrego mi corazón inflamado de tanto amor,
amor, que me infundiste al conocerlo,
amor, parte tuya, parte mía, parte de él.

Por esta noche Señor, te pido por él,
por sus sueños, por sus deseos, por que lo haga feliz hoy,
y por hacer del resto de los días
un largo y venidero futuro junto a él.

Una noche más MI DIOS, y tantas noches más,
que tenga vida, tenga amor, en que te tenga y lo tenga a él. 
Amén.



Deja que me sumerja en las profundas aguas y vuele en lo alto del cielo.
PB

CONTIGO


La helada noche congela los rincones de la habitación,
con su negrura ensombrece mi ánimo;
mas, es cuando vienes día por día con tu luz, tu resplandor;
y con besos apasionados, me envuelves en tan añorada adicción,
dejas rienda suelta al instinto, al sentimiento juntos;
para colmarme con la bendición de tus manos;
dejándome el sabor dulce de tus labios,
 para soportar el día siguiente;
y en mi mente, grabada,
 una mirada tierna y deseosa de mi.

Aquí,
dentro del mundo mágico, que nosotros creamos;
todo ocurre cada noche,
a la hora que llegas
y la oscuridad temerosa de ti.... se va.

Deja que me sumerja en las profundas aguas y vuele en lo alto del cielo.
PB

jueves, 15 de marzo de 2012

A VECES

A veces, quisiera tenerte al lado,
decirte cuánto significas para mi, y el miedo que tengo de perderte;
decir por lo menos que tu compañía me encanta y vivo ilusionada con volver a verte,
o quizás, que mi cuerpo desea con fervor tus manos y mi corazón tus palabras.

A veces, quisiera tenerte al lado,
apoyarme en tu pecho, sentir tus latidos;
acariciar tu rostro suavemente al compás de una música suave,
o tal vez, solo sentarme a tu lado a media luz, sin mediar palabra.

A veces, quisiera tenerte al lado,
dejarme llevar con tus besos, sentir que se funden con los míos;
rozar tu cuerpo en medio atardecer dejándome llevar por tu pasión,
o quizás, tenerte y despertar con el sol en el rostro, apoyada en tus brazos.

A veces, quisiera tenerte al lado,
cuando pienso en mis logros y me doy cuenta de mis errores,
cuando tengo miedo y necesito el alivio de tu mirada,
o quizás, cuando sé de tus miedos, sé de tus errores, sé de tus logros.

A veces,  todas las veces, quisiera tenerte al lado.

martes, 13 de marzo de 2012

HULK

A veces no hace falta encender la tv, para ver a ese gigante verde; les doy la primicia: está en esta ciudad ahora, y lo peor no solo uno, hay miles andando por todos lados!!! de espanto!!!
Alguna idea de qué hablo? pues bien, en nuestro lenguaje se dice que se nos salga el indio, esos momentos en los que nos desconocemos por completo, perdemos los papeles (y muchas veces más que eso), reventamos, y no nos importa sea quien sea, la edad que tenga, ni dónde nos encontremos, para demostrar a ese monstruo verde que estamos sacando.
El asunto no es que tan verdes nos ponemos, nooooooo, sino cuan fuera de nuestros cabales llegamos y ante qué estímulos lo hacemos.
Algunos, mas que otros, suelen reaccionar ante la más mínima provocación, y eso termina siendo una catástrofe.
Qué tan diferentes podemos ser, de nuestro estado normal? creo que la respuesta es MUCHÍSIMO, no les ha pasado que cuando estamos en esa situación, alguien se queda mirando anonadado (mas bien asustado), sobre todo si es la primera vez que conoce esa faceta de nuestra personalidad, mientras nosotros sufrimos una transformación espectacular digna de Holywood, claro si es que en ese momento podemos percatarnos que alguien nos mira, usualmente no.
Saben cuál es el problema de la transformación? que decimos las cosas sin pensarlas, hablamos y gritamos de paporreta, lo primero que se nos ocurra, algunos tiran cosas, otros golpean, se jalan de los pelos.... todo esto trae una consecuencia nefasta: LASTIMAMOS A ALGUIEN,  los que estén al rededor, y esos "alguienes" suelen ser personas muy cercanas, a las que, cuando gozamos de sentido común, apreciamos; luego cuando las llamas se han apagado, quizás halla un perdón, pero a mi me late que el olvido no existe; pues también hemos estado del otro lado del asunto, cuando nos lastimaron.
Quizás exista algún día en el cual, podamos controlar todos nuestros impulsos primitivos, y ya no exista HULK, hasta ese momento, lo único que nos queda es tratar de evitar las situaciones que nos transformen y ser mas concientes cuando ya estemos dentro del disfraz, porque sino, solo nos quedará un dvd (y en mala calidad) como recuerdo de nuestras hazañas y de la gente que nos rodeaba.....


miércoles, 7 de marzo de 2012

LO Q SE TE ESCAPO

Una lágrima recorría la mejilla,
de aquella que esa noche fue tuya,
Y te entregó su calor;
prueba de secretos pensamientos
que ella no quería entender;
frases que salieron de tu boca,
encerrando entre cuatro paredes lo vivido,
condenando al olvido toda la maraña de experiencias.

Por dentro la corroía la desolación,
y otra lágrima, con mucha astucia,
resbalaba, mientras las demás solo esperaban turno;
mas en medio de la noche,
se quedaron ocultas en una sábana.

Sonrisa fingida y palabras de consuelo;
ya nada será como antes,
teñiste de negro la visión.

Me sujeto a tus reglas, dejo caer las mías,
luego,
recogeré los pedazos de esta corta ilusión...



Deja que me sumerja en las profundas aguas y vuele en lo alto del cielo.
PB

domingo, 4 de marzo de 2012

TRISTE REALIDAD

Pero ¡qué diablos! Cómo demonios llegué hasta aquí????,
Espera Susan, no te asustes, piensa; a ver, qué es lo último que recuerdo?..... mmm estaba dentro del Buggys tomando un café a la salida del trabajo como de costumbre. Tuve un día muy agitado, pues se juntó el papeleo, por las dos semanas de huelga de los trabajadores, salí, las chicas me ofrecieron llevarme en su auto, pero simplemente desistí, me fui al Buggys y pedí un capuccino. Pero y ahora? Qué hago en este bendito puente???
Esto es demasiado confuso, si tan solo pasara alguien y así poder preguntarle en donde me encuentro, quiero salir de aquí, tengo que hacerlo. Será que alguien puso algo en mi bebida?
No sabía lo que estaba pasando, ni como había llegado a ese lugar, lo único cierto es que estaba aterrorizada; nunca me gustaron los puentes y mucho menos lo que hay debajo de ellos: el agua, es decir el río, lago o mar; y cuanto más grande peor, por eso nunca aprendí a nadar.
Empecé a desesperarme y lloré mucho, hasta que me di cuenta, que nadie vendría en mi auxilio; me sentí peor; empecé a caminar como una niña asustada, lo cual a mis 28 años, me avergonzaba mucho, sobre todo, porque yo siempre había sido una persona muy independiente, desde antes que mis padre murieran, y, me dejaran sola con cuentas y un negocio quebrado, en fin esa no es la historia.
Caminé por el borde del puente, bien agarrada, o al menos eso intentaba; sin mirar por debajo de mí, siempre de frente, pero mientras más caminaba, menos veía.
Al final del puente, había una espesa niebla, que cubría todo el panorama, eso me asustaba más. No sé en qué momento pasó, lo cierto es que para mi mala suerte, resbalé; fue uno de los momentos más terribles que he podido experimentar; caía y caía, creo que solo fueron segundos, pero para mí fueron años.
Iba a caer en el agua y sin saber nadar, no esperaba algo bueno en ese desenlace, así que me preparé para lo peor, cerré los ojos. De pronto una sensación en la espalda reconfortante, algo blando, sin la humedad característica del agua, no era el golpe que esperaba recibir, al chocar, contra  la tensión del agua, empecé a abrir los ojos lentamente, lo que vi no se parecía en nada a lo que esperaba. Bolsas y montones de bolsas y más allá de ellas una cabina de tripulación: estaba en un barco; al parecer un barco de carga y había caído en la proa, pero no divisaba a nadie dentro de la cabina.
Bajé del montón de bolsas, en las que me encontraba, pude divisar en toda su extensión la majestuosidad del mar, y este barco, a pesar de su tamaño, era solo un punto en medio de todo ese paisaje, pasamos del puente hacia mar abierto. Fui directamente a la cabina del capitán, pero no encontré alma alguna, bajé por el corredor a los diversos camarotes y nada!, estaba sola o eso pensé al momento.
Me sentí desolada, llegué a pensar que alguien comandaba el barco y podía recurrir a él, para llevarme a puerto, y luego a casa, qué hacía un barco solo?
Estaba cansada, toda esa travesía me dejó agotada, entré a uno de los camarotes para recostarme y dentro de el, vi una bañera, quería sentir la frescura del agua en un lugar en que sí la podía controlar, antes de descansar, porque estaba agotada; sin pensarlo mucho tiempo, me deshice de mis ropas, quedé desnuda en la bañera, abrí el grifo de agua y la dejé correr por mi cuerpo, reconfortaba de solo tocarla, era encantador y revitalizante.
No sé, cuánto tiempo demoré ahí dentro, entré a un estado como de ensoñación. De pronto sentí, como unas manos que se aferraban a mi cuerpo, una sensación tan dulce, y a la vez tan amarga, imposible describir a esos brazos que me rodeaban, y en vez de asustarme, como fuera lógico me dejé abrazar; era un sentimiento tan cálido, que me parecía conocido, no me importó estar desnuda, no me importó que el agua cayera directamente a mi cara, solo esos brazos, con los que quería estar rodeada toda mi vida…
Repentinamente, se fueron; di la vuelta, nadie, que extraño, ahora si sentí temor, pero no por esos brazos, sino por la desaparición de algo que yo quería tener siempre, me cambié de volada; corrí entre los pasillos y camarotes buscando aquellos brazos de los cuales no sabía procedencia, pero los necesitaba con locura; nada, desesperada y sin saber que hacer regresé al camarote, me quedé parada en frente a la bañera, sólo entonces pude recordar… esos brazos, ese abrazo….. Dios Mío, Andrés!!!!
Estaba en el Buggys, tomando el capuccino, llegaste con la moto, habíamos quedado en que me recogerías, por eso no acepté ir con las chicas, salí sin terminar el capuccino, te reíste al verme con un poco de crema en los labios, te di un beso y tu amablemente, medio divertido, medio sensual, besaste primero la crema y luego la acercaste a mis labios, subí a la moto; íbamos en la autopista de siempre camino a casa, teníamos un año de casados, me mudé hacia tu casa, pues yo solo vivía en un cuarto, había vendido el negocio familiar, e invertido el dinero en mi carrera de administración, ahora trabajaba en una empresa, en donde tenía un buen sueldo y buenas personas trabajando conmigo, te conocí cuando solicitaste a donde trabajaba, te asesoraran para tus construcciones llevando, yo, tu archivo; congeniamos desde un principio y entablamos una bella amistad, al poco tiempo nos dimos cuenta que no podíamos vivir sin el otro y así, nos casamos, con muchos sueños, yo siempre te dije que quería tener una hija que tuviera tus ojos y tu decías que mejor tuviera mi rostro pero tu carácter.
De camino a casa, paramos en la gasolinería, donde tuve tiempo de comer un helado, al retomar el camino, Oh no! No, no, es así! Andrés no! No se percató, no fue a propósito, un auto cruzaba la calle a toda velocidad, los frenos no sirvieron de nada y Dios!
Para cuando volví a abrir los ojos, ya no había bañera, ni camarote, ni barco, estaba tendida en el suelo, con algo caliente que resbalaba por  mi mejilla, me dolía todo, intenté moverme, dónde está Andrés?
La voz no me salía, se escuchaba débil, con mi mayor esfuerzo, pronuncié su nombre, esfuerzo en vano; vi alrededor que todo era un alboroto, también alcance a ver a la moto caída a unos metros de mi derecha; y lo vi, muy cerca de la vereda, en medio de un charco de sangre, me arrastre como pude a su lado, abrió los ojos, solo para decir que lo perdonara por lastimarme; no, no, no, es tu culpa, pero no volvió a decir palabra, lo besé, y cerró los ojos, para nunca más volverlos a abrir.
Han pasado casi 10 años desde aquel día y mi memoria se empeña en recordar como si fuera ayer, no he podido olvidarte y hago esto en tu memoria, nuestra pequeña ilusión nuestra pequeña historia.

sábado, 3 de marzo de 2012

VENENO

Veeeeeendo, veeeenndooooo, ampollas de venenos, veeenndoooo, llevamos a domicilio con muestra gratis!!!!
Pues si, así están las cosas, no falta una persona que venga a envenenar tu vida poniéndola de cuadritos, y sin aparente razón o explicación alguna, solo con el simple afán de fastidiar.
Una idea lanzada, mal intencionada, se comporta como cualquier veneno, que va ingresando a todos y cada uno de nuestros órganos y sistemas, para luego corrompirlos, sacarlos de su funcionamiento normal, y al final apagándolos, aunque como somos diferentes, una idea muy fuerte o varias ideas por acumulación o ser una persona muy frágil, decidirá en qué momento va a afectarte esa información. A las finales igual hace daño.
Así es la vida dicen, siempre van a existir esas personas que no pueden ver felices a los demás, y digo demás, a los que, aún con todas sus limitaciones, saben sonreír y sortear cada piedra en el camino por sí mismos; pero viene la bendita envidia y PUM ataca con todo te tumba y te revuelca y lo que es peor no solo a ti.
Quisiera decirles y enseñar que allá, afuera, lejos de la vida de otros, está la nuestra, (la suya),  y que existen muchas cosas que podemos explorar por nosotros mismos, sin necesidad de mezclar a nadie más, sin lastimar. Quizás sea el miedo a explorar cosas nuevas, quizás sea la envidia, o simplemente creerán que están divinamente enviados para ser jueces y verdugos de todas las situaciones que les rodean, y, sin querer, ni analizar bien, meten sus narices y con todo ellas, las cuatro patas.
Es probable que nosotros alguna vez hallamos hecho eso, sin querer, o, quizás, con toda la zaña del mundo; y cuando nos toca, tengamos que aprender a sobrellevar las cosas, porque obviamente toda situación y suceso a lo largo de la vida, también es una enseñanza; pero CÓMO DUELE APRENDER!!! mas aún CÓMO DUELE VER HERIDOS A LOS QUE QUIERES!
Pero, como buen aprendiz, a poner tu mejor sonrisa, a ponerse la máscara, y pa´lante chico; porque: VENENO QUE NO TE MATA, TE HACE MÁS FUERTE!