martes, 11 de febrero de 2014

...Lloró

Sol, playa, arena,
asi empezó mi empresa,
laboriosamente en la arena, con cuidado y esmero,
repartía mi día,
grano a grano la distribuí,
creí que sabiamente haswta montones
haciendo poco a poco una torre,
escalones fijos como esculpidos en hierro,
barandillas de una pared salpicadas con rocío;
un castillo que piedra por piedra fui formando,
cercado por un rio, que a mi pensar, lo protegia.
Ay de mi, ilusa,
pasó cuando pensé terminada mi obra maestra,
de la profundidad del océano se fue formando,
la que en segundos sería el verdugo,
poco a poco fue creciendo la que ganó confianza en plena orilla,
ya no hubo protección,
y de rio y magestuoso castillo ni la sombra quedó,
de nada sirvieron consuelos,
no encontre refugio en la lógica de lo no duradero,
la verdad estaba ante mis ojos con cruel realidad,
vi perdido mi esfuerzo, mi ilusión
y por vez primera, mi corazón ...lloró.

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